Un cumpleaños para recordar

Martes, 6. de Marzo 2012

Palabras pronunciadas por el Señor Contraalmirante (RE) Don Edmundo Manera durante un almuerzo en el Timon Club de Buenos Aires, en oportunidad de cumplir el autor 51 años de edad. (22 de mayo 1975).

Amigo Potthoff,
Timoneles de la Fidelidad al Club (como son los asiduos de los almuerzos de los jueves):

Si un nuevo socio, entrando por primera vez al Timon Club, viera destacarse en un grupo de timoneles a un caballero espigado de noble porte, y de rostro bondadoso, iluminado por una sonrisa que conserva en la madurez la dulzura y el candor de la niñez, y le preguntarase a los presentes quien es esa figura salida de un cuadro de Rembrandt, todos responderían sin volver la cabeza:

es el director de Navitecnia, señor Ernesto Potthoff.

Si luego, el novato lo tratara de cerca, descubriría tras esa semblanza física, las bellas cualidades humanas que lo exornan: la rectitud en todos los actos, el culto a la amistad…

por: Ernesto Potthoff

Hacia Broadway bajo el tronar de los cañones

Viernes, 27. de Januare 2012

A principios de julio de 1980, me encontraba embarcado como Corresponsal Naval a bordo de la Fragata A.R.A.”Libertad”. El buque escuela navegaba en su 16° viaje de instrucción, en aproximación al puerto de Nueva York.

Como es usual, antes de arribar a puerto, la nave había anclado la noche anterior en un sitio seguro, a fin de realizar las necesarias tareas de alistamiento. La pintura del casco fué retocada y se realizó una esmerada limpieza de cubiertas y casillajes. Los bronces quedaron brillantes y las partes de madera relucían bajo una nueva mano de barniz. En toda la nave se percibía un ambiente presentable, adecuado a los visitantes que se esperaban a bordo.

Al amanecer del 3 de julio, víspera del día de la independencia de los Estados Unidos de América, levamos anclas para navegar lentamente a lo largo del Lower Bay. Los gavieros cubrieron sus posiciones en la arboladura y la tripulación tomó formación en cubierta…

por: Ernesto Potthoff

A lo largo de la costa brasileña

Martes, 27. de Septiembre 2011

En el mes de mayo de 1980 me encontraba embarcado como corresponsal naval en la Fragata “Libertad” que cumplía su 16° viaje de instrucción rumbo a Europa.

Al abandonar las aguas del Rio de la Plata comenzó nuestra verdadera navegación oceánica. La desembocadura de este río en el oceano Atlántico tiene no menos de 230 km de ancho y, visto desde un satélite, la división de las aguas barrosas del estuario y las azules del océano se distinguen perfectamente.

Después de dos días de navegación, cuando nos encontrábamos aproximadamente a la altura de la península uruguaya „Punta del Polonio“, se escuchó por los difusores la orden de „Cazar velas!“.

Todo el mundo corrió hacia sus puestos de maniobras y la cubierta se pobló con un enjambre de hombres en actividad: los gavieros trepaban por los obenques, otros tomaban posición junto a los guinches de maniobra o se apostaban frente a los…

por: Ernesto Potthoff